S.O.S.

Don't Panic.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Tengo ganas...

No quiero decir lo cansada que estoy de todo, ni de todos. No quiero decir lo harta que estoy de aquello y ellos. No me apetece decir las pocas ganas que tengo de esto y de ti.
Tengo ganas de echarlo de menos, de echaros de menos, de echarte de menos y de echarme de menos. tengo ganas de añorarlo todo. En ese momento sabré que todo ha acabado y sufriré sus consecuencias.

martes, 8 de noviembre de 2011

Desubicada

Es ese sentimiento agudo que te hace un nudo en el estómago. Es esa razón por la que prefieres estar encerrada en tu casa, metida en la cama, intentando no pensar en el futuro y quedarte inconsciente. Todas esas veces que he deseado que la tierra me tragase o desaparecer en un segundo, todas aquellas se intensifican en el presente. Mi presente. Sí, obro insegura porque mi mente no da para más. Creo quimeras sin fin en las que me intento refugiar, resultando ser una trampa de mi subconsciente. E incluso a veces llego a imaginarme mi vida de otra manera, una pura mentira, y llegar a creérmela tanto que no se hasta que punto es mi propia creación o la cruda realidad.
Me siento descolocada un mundo en el que parece no haber término medio, en el que las cosas son siempre negras o blancas y todas las cosas que hagas se pueden tornar a tu contra con sumo movimiento imprevisto.
Sí, estoy parada en la frontera de dos mundos. Uno, el mío, creado por mi mente y mis recuerdos. El otro, la realidad incierta en la que habito.
Lo veo cada día al mirarme en el espejo. Mi reflejo me resulta desconocido, como si lo hubiese olvidado por completo. Me siento ajena a mi apariencia, a mi propia apariencia!
Algunas veces creo que estoy sola en el camino, en medio de una enorme masa de gente, pero sola. Sin nadie relativo a mí misma. Nadie que me haga recordar los buenos momentos. Vago por los callejones del olvido sin un destino fijo. Sin una meta clara en la que fijar mis sentidos. Me escondo entre pilas y pilas de libros, donde único encuentro reposo.
Sin raíces. Como un hierbajo arrancado.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Volátil

Sí, una palabra lo dice todo. Siete letras.
Sin características propias, es decir, sin personalidad, te aferras a lo ajeno.